Aprender lenguas

Edad y aprendizaje de lenguas

 

El aprendizaje de lenguas es un terreno abierto a prejuicios y creencias erróneas o con poco fundamento. Una de las creencias habituales es que la edad condiciona decisivamente la aptitud para asimilar una nueva lengua. La edad es, sin duda, una variable individual destacada en el aprendizaje de una lengua, pero no representa una limitación insalvable. Todo lo contrario.

Antes del “período crítico” o momento hasta el que los jóvenes tienen una predisposición natural a asimilar una lengua nueva, los sujetos tienen una elevada capacidad de imitación, una mayor capacidad memorística y unas excelentes condiciones de desinhibición, aspectos ciertamente importantes en el aprendizaje lingüístico. Los adultos, sin embargo, pueden explotar a su favor el conocimiento del mundo, la experiencia de otros aprendizajes lingüísticos, una elevada competencia pragmàtica, discursiva y sociolingüística, su capacidad estratégica y reflexiva y su capacidad de pensamiento abstracto y racional, que les ayuda a formular hipótesis y a hacer inferencias sobre el funcionamiento de la lengua. En situaciones académicas, por otro lado, la ventaja es también para los adultos, mientras que en situaciones más informales y externas al espacio académico, o de inmersión en la lengua, la ventaja es para los aprendices jóvenes.  Las nuevas competencias lingüísticas también favorecen al aprendiz adulto: el desarrollo de competencias funcionales, parciales o de mediación (con el conocimiento y la gestión de herramientas o de recursos para la traducción lingüística) están al alcance de de aprendices adultos con una buena alfabetización digital. Un adulto, por ejemplo, puede prever con facilidad los errores de una traducción automàtica y repararlos.

La edad, pues, no debe echar atrás a los aprendices de lenguas. Son absurdas las creencias de que aprendiendo una lengua nueva a una cierta edad se pierde la lengua propia, o de que se modifica algo esencial de la personalidad. El aprendiz adulto suele adquirir la pronunciación con rasgos particulares o utilizar aspectos de léxico y morfosintaxis idiosincráticos. Nada realmente grave.

Creo que debemos observar el aprendizaje de lenguas como un proceso a lo largo de la vida. Un proceso que no acaba en un momento “crítico” determinado. La edad adulta, por otra parte, es un momento extraordinario, tal como revela la medicina, para aprender y jugar con la lengua: las enfermedades neurodegenerativas se combaten, precisamente, con el aprendizaje y el juego lingüístico.

Enric Serra i Casals
Profesor de Filología Catalana, Universidad Autónoma de Barcelona
Blog: Aprendre llengües
 

Comentarios

 
  1. Dora dice:

    Es para mi una esperanza esta nota, pero asi y todo me resulta muy dificil retener los vocabularios, las reglas, es un mundo de palabras y sonidos que me hacen sentir tan torpe pero quiero aprender para conseguir un buen trabajo para sacar adelante a mi familia (madre e hijo menor).

  2. Enrique dice:

    Yo también lo entiendo así, por eso, con 50 años, he decidido que ya es hora de entender y hablar en inglés.

  3. cursos de idiomas dice:

    Muy interesante aporte. Aprender un segundo idioma en este mundo totalmente globalizado abre muchas puertas no solo desde el punto de vista social y cultural sino también en el plano laboral.

  4. mirna febres dice:

    Excelente aliciente para los que siempre hemos aplazado el aprendizaje del ingles y ya nos decidimos comenzar, gracias por sus comentarios y las lecciones que nos brindan. Cordial saludo.

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